La cultura del color en la tela: una historia que contar

historia-del-color-telasDesde tiempo inmemorial el hombre ha buscado cubrir su cuerpo y a partir de la necesidad de abrigo se paso a la seducción, la coquetería y la moda.

El color en la ropa es uno de los factores que más impacto genera, es parte intrínseca y fundamental del diseño de la prenda.

En Tintorería industrial Maldonado somos especialistas en color y generamos una nota sobre la evolución del color en la indumentaria a través del tiempo, desde Hércules y Egipto hasta el día de hoy, un camino lleno de divertidas anécdotas.


Es importante mencionar que hasta la última mitad del siglo XIX, todos los tintes a excepción de algunos colores minerales, eran de origen vegetal o animal. La materia colorante se extraía de raíces, tallos, hojas y flores de distintas plantas y de ciertos insectos y moluscos por medio de una serie compleja de procesos que se habían venido utilizando desde cientos de años antes de la era cristiana a todo lo largo de la edad media hasta el advenimiento de la racionalización de la química en el siglo XVIII.

Remontándonos  hasta la antigüedad, diversas civilizaciones como las de Egipto, Persia, India y China usaban el teñido con tintes rojos y azules que sacaban de la hoja de la planta “Rubia” y las plantas de azafrán para teñir las telas de las envolturas de las momias.

Las siguientes grandes civilizaciones de Grecia y Roma sin duda tenían al arte del teñido mezclado no solo en su cultura, pero en su literatura y mitología también: un mito romano propone que Hércules descubrió el color “púrpura de Tiro”, el tinte de color ciruela que viene del caracol Murex, cuando notó la mancha púrpura oscuro en las mandíbulas de su perro después de que el animal había mordido un caracol.

Homero y Virgilio también mencionan en sus escritos la utilización de mantas y telas de color púrpura para vestir y honrar a sus héroes. Ya que el teñido de vestidos con éste color estaba reservado a las clases altas del imperio, y dada la demanda del tinte, los moluscos que los producían fueron casi exterminados.

Durante la Edad Media se usaría un nuevo tinte de color púrpura, la urchilla Orchilla, obtenido del liquen, y con el descubrimiento de América, se trajeron nuevos tintes como el carmín, cochinilla, el añil, la corteza del roble negro americano y el alazor.

Entre el siglo XII y XVII aparecieron varios textos y libros que fueron transformando el arte del teñido en una disciplina académica. Pero no fue hasta el año 1856 cuando la industria del teñido dio su salto más grande cuando William Perkin descubrió por accidente el primer tinte sintético mientras buscaba la manera de sintetizar el medicamento contra la malaria: luego de mezclar ciertas sustancias, entre las que se encontraba la anilina, se formó un lodo negro que contenía un tinte púrpura. Perkin ideó una manera de extraer el tinte de nuevo y junto con su padre comenzó el primer negocio de tinte sintético en 1858. Con la llegada de la revolución industrial el negocio explotó y la demanda de colorantes de bajo costo aumentó, transformando a Alemania en líder de la industria al descubrir docenas de nuevos colores y la manera de producirlos a gran escala, eliminado rápidamente la producción de colorantes naturales debido a su costo y la ineficiencia en comparación con los colores sintéticos.

Hoy la industria del teñido es vasta  y  continúa desarrollando nuevos procesos y colorantes para servir a las necesidades y deseos de la humanidad. A medida que el mercado global sigue creciendo y la cultura occidental procede a penetrar incluso en las regiones más aisladas del mundo, la demanda de materias colorantes de bajo costo seguirá aumentando. Con estas perspectivas a la vista de la química del tinte sintético, podría decirse que esta industria sin duda promete un futuro brillante y colorido.

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