Fast Fashion: Consecuencias ambientales y Equilibrio II

Siguiendo con nuestro artículo anterior, te contamos cómo afecta al medio ambiente la cultura de comprar rápido, a menudo y barato.

En la nota del mes pasado contamos en qué se basan las marcas de ropa para crear sus colecciones y sacarlas tan rápido al mercado. Hoy nos enfocamos en las consecuencias de esta tendencia.

La moda es tan cambiante y se compra tan seguido, que una prenda se usa unas 10 veces (con suerte) y luego se la guarda. Pero mientras el índice de fabricación crece, la calidad de la ropa disminuye, igual que su vida útil.

Esta tendencia ha inundado el mercado a tal punto, que comenzó a afectar al medio ambiente, ya que a mayor producción de prendas, mayor es la cantidad de residuos contaminantes que generan las empresas.  Muchas de ellas ni siquiera tienen plantas de tratamiento.

Por ejemplo, el jean es la prenda más contaminante, por los diferentes procesos de tintura, lavandería, blanqueado, secado y terminado que necesita para satisfacer la demanda del consumidor y de la moda, como el aspecto gastado, rasgado, desteñido, etc.  Aunque hay muchos fabricantes que producen todos estos efectos de manera manual, con lija, lejía, arenado, lavado en piedra, etc.

¿Qué se puede hacer con los problemas de los desechos textiles? Ahí es donde entra en juego por un lado la responsabilidad ambiental y social de las empresas, más nuestro propio aporte para lograr un equilibrio y contribuir de manera activa y voluntaria al mejoramiento del medio ambiente.

Tenemos que preguntarnos: ¿tenemos que comprar TANTA ropa? La verdad, no. A este ritmo de producción, compra y venta, el planeta va a colapsar.

Una opción diferente para el consumidor son por ejemplo las tiendas vintage: prendas usadas o antiguas, mezcladas con ropa nueva, creando así un estilo propio. No es una tendencia muy popularizada en nuestro país, pero cada vez hay más tiendas con ropa usada pero de marcas exclusivas, además de almacenes de 2º. En algunos casos no es una opción barata, incluso puede ser más caro que comprar ropa nueva, pero tiene la ventaja de ser único a pesar de ser viejo.

Otra idea es usar fibras naturales, del tipo orgánico y libre de químicos, como el algodón, lino, bamboo, lana, cáñamo y seda, entre otros. Muchos hacen ropa y accesorios de moda con material reciclable.

La idea es ser creativos, crear nuestro estilo. Nosotros tenemos el poder de cambiar cómo y qué consumimos, ya que depende de nosotros lo que pase con nuestro planeta.

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